Marcia Ruiz Bochides

LA CAMINATA ES EL MÉTODO

Derivas de Marcia Ruiz Bochides

 

En el trabajo de Marcia Ruiz Bochides, existe una pregunta constitutiva, que es la que la impulsa a viajar hasta
Madrid y plantear una forma de trabajo propia: ¿para quién es la ciudad?
Propone un acercamiento donde la caminata es el método y la deriva, el soporte en el que se sustenta para dejarse llevar, comprendiendo el entorno como un centro de posibilidad.
Se encuentra con una urbe que presenta un trazado diferente al de su ciudad de origen, Buenos Aires, con una población diversa y escenarios que sin ser radicalmente distintos, ofrecen variaciones que transforman el ambiente en un marco posible para que surjan nuevos análisis.

Paul-Henry Chombart de Lauwe (1913-1998), además de defender activamente la idea de “planificación participativa” aplicada a la modernización de las ciudades, planteaba que “un barrio urbano no está determinado solamente por los factores geográficos y económicos sino por la representación que sus habitantes y los de otros barrios tienen de él”* y fue uno de los enunciados base que el propio Guy Debord utilizó para el desarrollo de la Teoría de la Deriva*, publicada en un texto de la Internationale Situationniste, en 1958.

La cámara de Marcia, que registra en video su propio trayecto, desde su residencia hasta el taller donde está trabajando en el barrio de Lavapiés, es la deriva que se permite como potencial de comprensión. En simultáneo, el trackeo de sus recorridos se lo deja a Google Maps, que va trazando gráficos que solo cobran lógica, cuando se van acumulando en varios días de análisis de esos datos. “Una línea sin cuerpo y sin materia” así describe la artista a ese dibujo generado satelitalmente para, contrapornelo con lo que su ojo humano observa de “una ciudad como Madrid que tiene mucho volúmen y mucha materia”. 

Como dice la comisaria argentina Andrea Busquets sobre la obra de Ruiz Bochides: en su producción creativa mora una mirada que funciona como crítica a los lineamientos del urbanismo sexista y tradicional, visibilizando y ponderando los usos civiles que silenciados por el hastío del hábito tienden idealmente a tornar una estructura machista e industrial en inclusiva y ecológica.

El aporte que Marcia entrega a los habitantes -permanentes o temporales- de esos entornos de análisis que son las ciudades, no es una unívoca ni imparcial, sino que presenta un dispositivo desde la obra, que intenta construir hipótesis a partir de la asimilación o apropiación de esa mirada de parte de los propios moradores.
Ya en el trabajo previo “Coreografías” (2019), ella hacía un agudo análisis del comportamiento sincrónico, que cuerpos desconocidos ejercen para habitar espacios, críticos, masificados e incluso asfixiantes, de una metrópoli actual en América del sur. Operando sobre esa misma línea de análisis, Madrid le impone ejercer un sutil desfase de esa lógica, y es la deriva la que ocupa esa potencialidad. Aquí son también observables esas rutinas “absurdas y alienadas”, pero es necesario descubrir las claves en las que estas se manifiestan, porque cada entorno acuña sus propias lógicas, y para eso es que Marcia se deja derivar sin más plan que el propio fluir urbano.


María Lightowler - Madrid, julio de 2022

 

 

 

*CHOMBART DE LAUWE, Paul-Henry. Des hommes et des villes: Etudes et Documents. Payot. 1965. París

Marcia (Argentina) ha estado realizando su residencia junto a los estudios de Basurama y Fosforita

Galeria del proceso

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