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Miriam Cross

En el siglo XVII jóvenes artistas empezaron a viajar por el mundo para conocer las grandes obras de arte del momento, nutrirse de lugares lejanos que antes solo se conocían por historias. Eran viajes de estudio donde la idea era acercarse a aquello desconocido y poder llevar algo nuevo de vuelta a casa.

La figura del artista viajero también aparece en las primeras expediciones científicas. Las altas palmeras y las mariposas de colores del trópico sedujeron a aquellos dibujantes que bajaron de los barcos, que recorrieron islas, vastos territorios.

En el mundo contemporáneo las residencias artísticas no son un espacio muy distinto a aquel del siglo XVII: un artista viaja a una región nueva y ajena, llega con un proyecto, con una investigación y un trabajo, el cual está destinado a mutar cuando haga contacto con el nuevo suelo en el que va a trabajar. La residencia de artistas es un espacio, tanto contemplativo como de trabajo, donde el artista es una esponja que absorbe un nuevo universo. Para un artista en residencia el viaje es otro corazón de la obra.

 

Miriam Cross llegó a Buenos Aires el 12 de junio “soy de Montana, sí, tengo caballos y una casa en las montañas”, fue lo primero que dijo para presentarse e inmediatamente pudimos construir el paisaje de donde viene. Su obra, que ha desarrollado durante este mes en Casa Omar con David Petroni y Antonin Hako, en Caffarena 86 junto a Margarita Romero y en el taller de Julián Pesce, parte de la investigación de patrones presentes en la naturaleza para encontrar los fractales y la geometría en aquello que nos rodea. Miriam busca en el paisaje microscópico una figura que pueda repetir de micro a macro hasta el infinito, armando nuevas estructuras coloridas que remiten a pensar que la naturaleza no es sólo bucólica y caótica sino que dentro de esta entropía hay un cosmos ordenado y matemático.

 

Los artistas que han estado con Cross durante su experiencia en R.A.R.O - Buenos Aires, la acompañan en esta instancia final: Antonin Hako (Francia) muestra con su obra, y Julián Pesce se encarga de la música en vivo. A esto se le agrega VLACQ.TV (Natalia H.) con sus visuales. Su compañía realza la idea de red y construcción en conjunto que viene con la experiencia de las residencias de R.A.R.O.

 

Con la experiencia de Miriam Cross, una vez más, hemos comprobado que a partir de la residencia el artista se sumerge en una nueva realidad que le aporta y enriquece su proceso.

 

Hay tantos mundos distintos en la tierra como tipos de fractales.

Galeria del proceso

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