Idioma

Weng Pixin

Weng fue criada en Singapur, bajo estándares racionales y de estricta reserva para sus pensamientos y emociones.

toma el lápiz para alzar la voz y señalar lo que acontece, invitándonos a sentirnos parte de la realidad que allí se representa.

Hay preciosismo en la elección del formato, donde a través de sus líneas y colores, da lugar a una atmósfera auténtica.  Se siente ella misma en el ocio y pese a los contratiempos -geográficos, sociales y culturales- persiste en la construcción de un cuerpo de obra sólido y coherente.

Es apresurado precisar lo que ha recibido durante esta breve residencia en Buenos Aires. Sin embargo, ha llegado a apreciar a los artistas con quienes trabajó por la generosidad y calidez recibidas en los momentos compartidos.

Pixin encontró en Julián Pesce un páramo de sonidos que abrieron su corazón y le permitieron crear obras más emocionales. En Gustavo Amenedo, observó una técnica impecable e ininterrumpida durante todo el día. Apreciar este recorrido del sol en su estudio a lo largo de la jornada de trabajo, inspiró en ella un juego de luces y sombras muy enriquecedor para sus trabajos.

Pixin se expresó y se representó en las obras. De cierto modo y desobedeciendo las instrucciones de Yoko Ono, decidió no desaparecer en sus dibujos. Por el contrario, encontró en ellos el lugar donde fluya la memoria.

Galeria del proceso

1/3